En faena, la gestión de personas se vuelve más compleja por razones bien concretas, distancia, turnos exigentes y conectividad irregular. Y cuando la operación manda, cualquier fricción administrativa se convierte en un problema real.
Eso fue lo que empezó a pasar en MPM. Con más de 3.600 trabajadores distribuidos en más de 15 centros de trabajo, la gestión análoga dejó de ser sostenible. El papel seguía marcando el ritmo, los tiempos de respuesta se alargaban y acceder a un certificado podía tardar un día completo.
Y ahí apareció la pregunta inevitable, cómo digitalizas la gestión de personas en faena, con miles de trabajadores y sin frenar la operación.
Antes de Talana, MPM operaba bajo un modelo tradicional para gestionar a su dotación, lo que se traducía en fricciones operativas constantes. Con trabajadores distribuidos en distintas ubicaciones y con realidades muy diferentes, la gestión de personas no solo enfrentaba temas de eficiencia, sino también barreras estructurales para llegar a todos con la misma experiencia.
Los principales puntos críticos eran:
Con ese escenario, cualquier mejora no dependía del esfuerzo del equipo, sino de cambiar el sistema completo. Y ese cambio debía ser realista para la faena.
Para responder a estos desafíos, MPM inició junto a Talana un proceso de transformación digital enfocado no solo en digitalizar procesos, sino en asegurar adopción, continuidad operativa y autonomía real para los trabajadores.
El despliegue se apoyó en tres ejes:
En una operación como MPM, este punto es clave. La transformación no ocurre cuando el sistema está disponible, sino cuando la dotación lo usa con confianza.
Implementar a gran escala sin frenar la operación
Tras un trabajo conjunto de 9 meses entre Talana y las áreas de RR.HH., Finanzas, Innovación y Tecnología, MPM migró con éxito a un ecosistema digital, logrando que procesos que antes tomaban 24 horas hoy ocurran en menos de 1 hora o de forma instantánea.
Los hitos más relevantes del proceso fueron:
Escalabilidad y cobertura total: Se integró a 3.600 trabajadores distribuidos en más de 15 centros de operación, alcanzando una cobertura del 100 % de la dotación activa y eliminando barreras geográficas propias de la faena.
Eficiencia en el despliegue: La implementación se completó en 9 meses, con un cumplimiento de línea base del 95% y 0 incidentes críticos durante el proceso.
Reasignación de horas a tareas de mayor valor: La automatización de documentos y solicitudes permitió reducir en 40 % la carga administrativa del equipo de RR.HH., liberando aproximadamente 62 horas mensuales, cerca de 3 horas diarias, para soporte directo a trabajadores en terreno.