MPM digitaliza la gestión en faena y conecta a 3.600 trabajadores
En faena, la gestión de personas se vuelve más compleja por razones bien concretas, distancia, turnos exigentes y conectividad irregular. Y cuando la operación manda, cualquier fricción administrativa se convierte en un problema real.
Eso fue lo que empezó a pasar en MPM. Con más de 3.600 trabajadores distribuidos en más de 15 centros de trabajo, la gestión análoga dejó de ser sostenible. El papel seguía marcando el ritmo, los tiempos de respuesta se alargaban y acceder a un certificado podía tardar un día completo.
Y ahí apareció la pregunta inevitable, cómo digitalizas la gestión de personas en faena, con miles de trabajadores y sin frenar la operación.
La gestión manual se vuelve un obstáculo operativo
Antes de Talana, MPM operaba bajo un modelo tradicional para gestionar a su dotación, lo que se traducía en fricciones operativas constantes. Con trabajadores distribuidos en distintas ubicaciones y con realidades muy diferentes, la gestión de personas no solo enfrentaba temas de eficiencia, sino también barreras estructurales para llegar a todos con la misma experiencia.
Los principales puntos críticos eran:
- Brecha digital: El mayor reto era impulsar la alfabetización digital en un entorno de faena donde implementar tecnología no siempre es simple.
- Dependencia del papel: La operación se sostenía en planillas físicas y correos, lo que dificultaba ordenar, centralizar y dar trazabilidad a la información.
- Tiempos de respuesta lentos: La entrega de un certificado o documento administrativo podía demorar hasta 24 horas, generando fricción directa en la experiencia del trabajador.
Con ese escenario, cualquier mejora no dependía del esfuerzo del equipo, sino de cambiar el sistema completo. Y ese cambio debía ser realista para la faena.
De la implementación a la adopción en terreno
Para responder a estos desafíos, MPM inició junto a Talana un proceso de transformación digital enfocado no solo en digitalizar procesos, sino en asegurar adopción, continuidad operativa y autonomía real para los trabajadores.
El despliegue se apoyó en tres ejes:
- Diagnóstico y discovery: Se realizó un análisis profundo para identificar brechas de herramientas y necesidades reales, y se seleccionó Talana por sus módulos orientados a una gestión más eficiente.
- Digitalización del autoservicio: Implementación de la aplicación móvil con capacitación en terreno, para que el trabajador pueda gestionar liquidaciones, vacaciones y certificados de forma autónoma.
- Gestión del cambio: Acompañamiento activo para asegurar que ningún trabajador quede fuera del proceso de transformación, acelerando la adopción y reduciendo fricciones.
En una operación como MPM, este punto es clave. La transformación no ocurre cuando el sistema está disponible, sino cuando la dotación lo usa con confianza.
Implementar a gran escala sin frenar la operación
Tras un trabajo conjunto de 9 meses entre Talana y las áreas de RR.HH., Finanzas, Innovación y Tecnología, MPM migró con éxito a un ecosistema digital, logrando que procesos que antes tomaban 24 horas hoy ocurran en menos de 1 hora o de forma instantánea.
Los hitos más relevantes del proceso fueron:
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Escalabilidad y cobertura total: Se integró a 3.600 trabajadores distribuidos en más de 15 centros de operación, alcanzando una cobertura del 100 % de la dotación activa y eliminando barreras geográficas propias de la faena.
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Eficiencia en el despliegue: La implementación se completó en 9 meses, con un cumplimiento de línea base del 95% y 0 incidentes críticos durante el proceso.
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Reasignación de horas a tareas de mayor valor: La automatización de documentos y solicitudes permitió reducir en 40 % la carga administrativa del equipo de RR.HH., liberando aproximadamente 62 horas mensuales, cerca de 3 horas diarias, para soporte directo a trabajadores en terreno.
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