Anticipar las necesidades de formación permite a las empresas preparar a sus equipos para los desafíos del próximo año y alinear su desarrollo con los objetivos de la organización. Para Recursos Humanos, esta planificación también implica considerar los recursos disponibles y las obligaciones laborales vigentes.
En este contexto, elaborar el plan anual de capacitación Perú y definir las prioridades del plan de capacitación 2027 resulta clave para impulsar el desarrollo de los trabajadores y fortalecer su desempeño.
Un plan anual de capacitación es el documento que organiza qué se enseñará, a quién, cuándo y con qué recursos durante el año. Cada programa de capacitación que lo compone debería tener un objetivo claro. En Perú, el plan debería combinar tres tipos de actividades:
El diagnóstico de necesidades de capacitación en Perú es el primer paso, porque permite que el plan responda a problemas reales y no solo a la oferta de cursos. La detección de necesidades de capacitación DNC debe repetirse cada año, ya que los cargos, los riesgos y las metas cambian. Puede hacerse en tres etapas:
La matriz de capacitación del personal relaciona cada cargo con las capacitaciones que necesita, su tipo y su frecuencia. Sirve para no olvidar a ningún grupo y para tener una visión completa del año. Un ejemplo simple:
| Área | Capacitación | Tipo | Frecuencia |
| Operaciones | Prevención de riesgos | Obligatoria SST | Según programa |
| RR. HH. | Prevención del hostigamiento sexual | Obligatoria | Según normativa |
| Ventas | Atención al cliente | Técnica | Semestral |
| Jefaturas | Liderazgo de equipos | Desarrollo | Anual |
Cada fila debe tener un responsable y una fecha estimada. Así la matriz se convierte en la base del calendario de capacitaciones.
La Ley 29783 exige realizar no menos de cuatro capacitaciones al año en seguridad y salud en el trabajo. Esas actividades se planifican en el programa anual de capacitación SST, que debe formar parte del plan general para evitar duplicidades y asegurar que se ejecuten.
Se recomienda definir con el Comité o Supervisor de SST los temas y fechas, y dejar registro de cada sesión con asistencia, materiales y firmas.
El presupuesto de capacitación empresarial debe considerar cursos y relatores, plataformas, materiales y el tiempo de los trabajadores en formación. Para ordenarlo, conviene asignar recursos en este orden:
En materia tributaria, los gastos de capacitación pueden ser deducibles para el impuesto a la renta empresarial, siempre que respondan a una necesidad concreta del empleador y se relacionen con su actividad. Si la formación no tiene vínculo con el cargo, podría considerarse una retribución al trabajador. Conviene validar cada caso con el área contable.
Una vez aprobado el plan, el proceso de capacitación debe seguir un ritmo constante: comunicar el calendario a las jefaturas, convocar a los participantes con anticipación y registrar la asistencia de cada sesión.
También conviene revisar el plan cada trimestre. Si cambian las prioridades de la empresa o aparecen nuevas necesidades, se puede ajustar el calendario sin perder de vista las capacitaciones obligatorias.
Los indicadores de capacitación laboral permiten saber si el plan se cumplió y si tuvo efecto. Algunos de los más útiles son:
Elaborar un plan de capacitación requiere organizar las actividades formativas, facilitar el acceso a los contenidos y dar seguimiento al aprendizaje de los trabajadores. Con el módulo de Capacitaciones de Talana, las empresas pueden gestionar estos procesos desde una plataforma digital: